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Condiciones de uso

Kiuvia · Última actualización: agosto de 2026

La versión corta: estas condiciones son el contrato entre tú y Kiuvia. Tres cosas por encima de las demás. Kiuvia no es un servicio de emergencias y no sustituye a llamar al 112. Kiuvia no sustituye a llevar los papeles del coche en regla ni a llevarlos encima. Y los avisos son un recordatorio hecho lo mejor que sabemos, no una garantía: la obligación de estar al día sigue siendo tuya.

1. Quién presta el servicio y qué es este documento

Kiuvia es un producto de Stephanie Sarria Reyes, con NIF 49770369W, domicilio en Gran Via Asima 20, oficina 38/5, 07009 Palma de Mallorca, Illes Balears (España), y correo de contacto hola@kiuvia.com.

El aviso legal dice quién está detrás de Kiuvia. Este documento dice otra cosa: qué puedes esperar del servicio, qué no, y hasta dónde responde cada uno. Se aplica a la aplicación para iPhone y Android, al panel de app.kiuvia.com y a las páginas públicas que se abren sin cuenta —el parte amistoso que rellena el otro conductor y el informe de un vehículo que su dueño comparte—.

Al crear una cuenta aceptas estas condiciones. Si no estás de acuerdo con ellas, no la crees; y si ya la tienes, puedes borrarla cuando quieras, sin dar explicaciones y sin llamar a nadie.

Kiuvia es para mayores de 18 años.

2. Kiuvia no es un servicio de emergencias

Kiuvia no es un servicio de emergencias, ni una central de alarmas, ni una empresa de asistencia en carretera. No sustituye al 112 ni a ningún otro número de emergencia, y no hay nadie al otro lado esperando tu aviso.

El botón SOS de la app abre el marcador del teléfono con el 112 puesto, y prepara delante los datos que te van a preguntar: dónde estás, qué coche es y qué póliza tiene. Eso es todo lo que hace, y es deliberado: entre tú y el 112 no se pone nada que pueda fallar.

La detección de impacto es una ayuda, no un sistema homologado. No es eCall: eCall es un sistema instalado en el vehículo, obligatorio en los coches nuevos desde 2018, que llama solo. Kiuvia funciona con los sensores de un móvil, y un móvil puede estar en el bolsillo, apagado, sin batería o con los permisos denegados. Puede no detectar un golpe que ha ocurrido y puede detectar uno que no. No conduzcas contando con ella.

Los avisos a tu gente —la cadena de llamada, el mensaje con tu ubicación— dependen de que haya red, batería, permisos del sistema y servicios de terceros funcionando. Kiuvia pone todo de su parte para que lleguen, y no puede garantizar que lleguen.

3. Qué hace Kiuvia con tus papeles, y qué no

Kiuvia guarda la ficha de cada documento —qué es, de quién, cuándo caduca— y te avisa antes de que venza. No es un registro oficial, no consulta a la DGT y no tramita nada ante ninguna administración.

No sustituye a llevar la documentación obligatoria. Lo que vale ante la Guardia Civil o la policía es lo que exija la norma en cada caso, y una foto o un PDF en el móvil solo valen si la norma lo admite. Kiuvia te ayuda a tenerlos ordenados y localizados; no convierte una copia en un original.

Hoy la ficha de cada documento se guarda en tu móvil y se ve siempre, con cobertura o sin ella; el archivo en sí —el PDF, la foto— se descarga al abrirlo, así que para verlo hace falta conexión. Cuando eso cambie lo diremos aquí y en la app, no al revés.

Las fechas salen de lo que tú escribes o de lo que el escaneo lee. Un dato mal leído produce un aviso equivocado, y por eso la app te pide que confirmes lo que ha entendido. Revísalo: es la diferencia entre un recordatorio útil y una multa.

El cálculo de la primera ITV usa el calendario legal español a partir de la fecha de matriculación. Es una estimación informativa para que te organices, no una cita ni una resolución administrativa.

El parte amistoso digital produce un PDF con la declaración y la firma de las dos personas. Vale lo que vale un parte firmado por ambas partes: recoge lo que cada uno declaró, incluso cuando no coincide. No decide quién tiene la culpa, no obliga a ninguna aseguradora y no prejuzga lo que resuelva un tribunal.

4. Tu cuenta y tu gente

Los datos que des al registrarte tienen que ser ciertos, y las llaves de tu cuenta son tuyas: de lo que pase dentro de ella respondes tú. Si sospechas que alguien ha entrado, escríbenos a hola@kiuvia.com y cerramos las sesiones.

Cuando invitas a alguien a tu espacio le estás dando acceso a lo que tú decidas de ese vehículo, y puedes revocarlo en un toque. Antes de invitar, mira qué va a ver: los permisos están escritos con palabras, no con colores, precisamente para que se lean.

Si compartes un documento por QR o un informe por enlace, quien lo reciba puede verlo mientras el enlace siga vivo. Los enlaces caducan y se pueden revocar, pero lo que alguien ya haya visto o descargado no vuelve atrás.

5. Qué puedes subir, y qué no

Sube documentos tuyos o de vehículos que gestionas legítimamente. No subas documentos de otras personas sin tener derecho a hacerlo.

No se puede usar Kiuvia para nada ilícito: falsificar o alterar un documento, suplantar a otra persona, ocultar información a una autoridad, ni para molestar, vigilar o localizar a alguien sin que lo sepa. La función de compartir ubicación existe para el día del golpe, no para seguir a nadie.

Tampoco se puede intentar romper el servicio: colarse en cuentas ajenas, saltarse los límites técnicos, extraer datos en masa ni revender el acceso.

Lo que subes sigue siendo tuyo. Kiuvia no adquiere ningún derecho sobre tus documentos: solo el permiso técnico imprescindible para prestarte el servicio —guardarlos, mostrártelos, leer sus datos para rellenar la ficha, generar el PDF del parte y entregar lo que tú decidas compartir—. Ni se publican, ni se ceden, ni se usan para entrenar modelos.

Si una cuenta se usa para algo ilícito o para romper el servicio, Kiuvia puede suspenderla. Salvo que una obligación legal lo impida, se avisa antes y se explica por qué.

6. Disponibilidad, cambios y precio

Kiuvia se presta tal como está y según su disponibilidad. Habrá mantenimiento, habrá versiones nuevas y habrá caídas: es un servicio en internet y nadie puede prometer lo contrario. No se garantiza que funcione sin interrupciones ni sin errores.

El producto cambia. Kiuvia puede añadir, modificar o retirar funciones; si un cambio afecta de verdad a lo que usas, se avisa por correo o en la app con antelación razonable, no de un día para otro.

Hoy Kiuvia no cobra por su uso. No hay pasarela de pago ni suscripción activa. El día que exista un plan de pago se publicarán, antes de cobrar el primer euro, unas condiciones de contratación con la información precontractual, el precio con impuestos, la duración y la renovación, el derecho de desistimiento de catorce días y las vías de reclamación.

7. Hasta dónde responde Kiuvia

Kiuvia responde de los daños que cause por dolo o por negligencia grave, y de los daños a la vida o a la integridad de las personas. Nada de lo escrito aquí excluye ni limita eso, ni ninguno de los derechos que la ley reconoce a los consumidores: si alguna frase de este apartado fuera contraria a esa ley, se tiene por no puesta y el resto sigue valiendo.

Fuera de ahí, y en la medida en que la ley lo permita, Kiuvia no responde de los daños indirectos ni del lucro cesante: en particular, de las multas, recargos o sanciones que te impongan porque un aviso no llegó, porque una fecha estaba mal leída o porque el servicio estuvo caído; ni de la pérdida de una oportunidad; ni del daño derivado de que un documento no se pudiera abrir en un momento concreto.

Mientras el servicio sea gratuito, la responsabilidad de Kiuvia se limita a lo que la ley prevé para los servicios prestados sin contraprestación. Cuando exista un plan de pago, se limitará además al importe que hayas pagado en los doce meses anteriores al hecho que causó el daño.

Kiuvia tampoco responde de lo que hagan terceros que no controla: tu aseguradora, la grúa, el 112, tu operador de telefonía, la tienda de aplicaciones o el fabricante de tu móvil. Y no responde del contenido que subes tú ni de lo que decidas compartir con otras personas.

Nada de esto cambia una cosa que conviene decir entera: el coche es tuyo y la obligación de llevarlo en regla es tuya. Kiuvia es un recordatorio bien hecho, no un seguro contra el olvido.

8. Cuánto dura esto y cómo se termina

Estas condiciones se aplican mientras tengas cuenta. Puedes borrarla cuando quieras, desde la app o desde esta web, y el borrado es real: se explica qué se borra, qué se conserva y por qué en la página de borrado de cuenta.

Kiuvia puede terminar la relación si incumples estas condiciones de forma grave o reiterada, avisando antes salvo que la ley lo impida.

Que termine no borra lo que ya pasó: los apartados sobre responsabilidad, propiedad de lo que subiste y ley aplicable siguen valiendo para los hechos anteriores.

9. Cambios en estas condiciones

Si cambian, la fecha de arriba cambia con ellas. Los cambios que afecten de verdad a tus derechos o a lo que el servicio hace se avisan por correo o dentro de la app antes de que entren en vigor.

Seguir usando Kiuvia después de esa fecha es aceptarlas. Si no quieres, borras la cuenta —esa puerta está siempre abierta y no hay que pedir permiso para usarla.

10. Ley aplicable y reclamaciones

Estas condiciones se rigen por la legislación española.

Si algo va mal, el camino corto es hola@kiuvia.com: ahí contesta una persona. Si eres consumidor, la ley te reconoce además el derecho a acudir a los juzgados de tu domicilio y a los organismos de consumo de tu comunidad autónoma, y nada de lo escrito aquí te lo quita.

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